Dentro del
salón de clases
La
verdad no recuerdo si vimos algún tema o no esta semana. Lo único que recuerdo
es a medio salón parado rodeando la computadora de la maestra y discutiendo acerca de los cursos asignados. Eso, y la odisea para entender el
croquis-intento-de-mapa que nos llevaría hasta la incubadora; era tan “sencillo”
que ocupaba los dos pizarrones. En realidad, yo ni siquiera hice el esfuerzo
por entenderlo pues como yo no iba a manejar mejor me dispuse a confiar en las
habilidades de ubicación de mis demás compañeros.
Sobre
lo demás, no hay mucho que decir. Ciertamente lo más relevante de la clase fue
la asignación de los cursos y horarios. A mí me tocó dar el curso de
Matemáticas Básicas para segundo año los Lunes y Miércoles de 5:00 a 6:30 pm. Ésta no
fue mi primera opción, pero mínimo me tocó el día y hora que quería, así que no
me puedo quejar.
En
la comunidad
Dos
mujeres y un camino (8), o bueno, en realidad éramos 5 mujeres y muchos
caminos, pero sólo uno era el correcto y por suerte ¡lo encontramos!. Fuimos las
últimas en irnos y, naturalmente, las últimas en llegar a la incubadora. Ya
estaban todos adentro cureoseando por las instalaciones, algunos incluso se
metieron hasta el baño.
 |
Llegando
a la incubadora.
|
 |
Entrando, la recepción.
|
 |
El salón de danza (el patio) y la compu-aula.
|
 |
Mis compañeros recorriendo las instalaciones.
Algunos otros discutiendo todavía los horarios con ¿Yunier? ¿Yumier? ¿Yurier?
(alguien dígame como es) quien se encarga de coordinar la incubadora. |
 |
El área de escritorios y los dos salones (a mí
me toca dar clases en el de la derecha).
|
 |
Mis compañeros, compañeras y yo, entusiasmados
por el proyecto.
|
La incubadora se encuentra en la Colonia Industrial
el Palmito, cerca de dos tiendas Oxxo en contra esquina (dato de referencia
importante). Intenté buscar información
del INEGI acerca de esta comunidad; sin embargo, lo único que encontré fueron
casas en venta y notas periodísticas sobre crímenes y balaceras publicadas en Noroeste y El Debate. No
se preocupen, esto no me desanima (y espero que a ustedes tampoco).
A
pesar de la fama de la colonia, el lugar me pareció bastante tranquilo. Claro, no
voy a salir a caminar a la media noche por ahí (especialmente por la escasez de
alumbrado público), pero en el día ¿por qué no? Las calles (sin pavimentar) están
pobladas de árboles y la zona se encuentra rodeada de muchas escuelas, tanto
primarias como secundarias, cuyos alumnos son el principal “mercado” de nuestra
incubadora.
Una
vez habiendo recorrido las instalaciones, y acompañados de “Yu__ier”, nos
dispusimos a ir a volantear a las escuelas para promocionar los cursos que se
impartirían en la incubadora. Éste fue nuestro primer contacto con la
comunidad y debo decir que la respuesta de la gente, sobre todo de los niños,
me sorprendió. No fue para nada lo que esperaba… ¡fue mucho mejor!
Al
momento de entrar a los salones y platicarles (muy a nuestra manera) de los
cursos, fuimos bombardeados por niños llenos de preguntas (muchas de las cuales
no sabíamos la respuesta). Al repartir los volantes, todos los niños parecían
desesperados por conseguir uno, cual si fuera dinero. Fuera de los salones los
niños se amontonaban para escuchar lo que tenías que decir, e incluso algunos
comentaban ya haber asistido el año pasado o que ya se habían inscrito en tal o
cual curso. También hubo papás que se nos acercaron a pedir más información
pues se encontraban muy interesados.
 |
Escuchando atentos las instrucciones de la
maestra.
|
 |
Llegando a la primera primaria.
|
 |
Recorriendo los salones.
|
 |
Platicándoles sobre los cursos.
|
 |
Rumbo a la otra primaria.
|
 |
Llegamos ya a la hora de la salida, pero
alcanzamos a repartir los últimos volantes.
|
La
reacción de la comunidad hacia la incubadora hace evidente que esta gente
confía en nosotros. Ciertamente, los niños y papás de El Palmito tienen grandes
expectativas ante este proyecto y esperan MUCHO de nosotros. Pero esto no debe de
asustarnos, ¡sino todo lo contrario! Debe motivarnos a dar lo mejor de nosotros
para no defraudar a toda la gente que está creyendo en nosotros (léase: niños,
papás, maestros, compañeros, el Tec, Bancomer, el vecino, el perro, ¡el mundo!).
Si ellos creen en ti ¿por qué tú no?
Fuentes Consultadas:
"Un muerto y un herido en una balacera en El Palmito." El Debate. 24 de Enero de 2013 <http://www.debate.com.mx/eldebate/movil/Articulo.asp?IdArt=9058137&IdCat=6087>.
Martínez, Ernesto. "Matan a un hombre en la colonia Industrial El Palmito." Noroeste. 01 de Julio de 2012. 24 de Enero de 2013 <http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=784751&id_seccion=>.