miércoles, 30 de enero de 2013

Semana 3: Definiendo conceptos.

Dentro del salón de clases

La clase de esta semana giró en torno a definir los conceptos centrales de esta materia: Responsabilidad social y Ciudadanía. Ambos conceptos son muy parecidos y están profundamente relacionados; sin embargo, cuando se habla de responsabilidad social se refiere más a la AYUDA a la comunidad, mientras que ciudadanía hace referencia a PARTICIPAR en la sociedad.

Esta semana también revisamos la historia de la democracia en nuestro país y analizamos un poco de su situación actual. Ustedes se podrán preguntar ¿qué tiene esto que ver con la materia? Pero si recordamos que un concepto clave en ésta es la ciudadanía, entonces revisar la democracia empieza a cobrar sentido. Pues a fin de cuentas un ciudadano no puede ejercer plenamente su ciudadanía si no conoce cómo funciona la vida política de su país. Como bien lo dice James Russell Lowell: "La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo."

En la comunidad

Ahora sí, el horario de los cursos quedó establecido. A mí no me tocaron cambios quedé como en un principio. Estaré dando clases de matemáticas básicas todos los Lunes y Miércoles de 5 a 6:30 por 10 semanas seguidas. Mientras nos preparamos psicológicamente para impartir las clases, también debemos preparar nuestro plan de curso, plan de clase y examen diagnóstico.

Como extra, además de impartir matemáticas, español, inglés o computación, también se incluirán en los cursos ciertas competencias para desarrollarse a la par de lo académico. Dichas competencias fueron seleccionadas en grupo como las más importantes para combatir los problemas más relevantes de nuestro país (educación, inseguridad, corrupción, contaminación, entre otros):
  •         Me conozco, me valoro y me regulo.
  •          Respeto a la diversidad.
  •          Me comprometo con mi comunidad, conmigo y con el mundo.
  •          Me comunico y dialogo.
  •          Participo.
  •          Respeto y valoro la justicia.


Se espera que al desarrollar las competencias anteriores los niños estén mejor preparados, no sólo en lo académico sino de forma integral. De esta manera, existen más posibilidades de que al crecer, estos niños logren aportar más y mejores cosas a su comunidad. 

jueves, 24 de enero de 2013

Semana 2: Conociendo el territorio.

Dentro del salón de clases

La verdad no recuerdo si vimos algún tema o no esta semana. Lo único que recuerdo es a medio salón parado rodeando la computadora de la maestra y discutiendo acerca de los cursos asignados. Eso, y la odisea para entender el croquis-intento-de-mapa que nos llevaría hasta la incubadora; era tan “sencillo” que ocupaba los dos pizarrones. En realidad, yo ni siquiera hice el esfuerzo por entenderlo pues como yo no iba a manejar mejor me dispuse a confiar en las habilidades de ubicación de mis demás compañeros.

Sobre lo demás, no hay mucho que decir. Ciertamente lo más relevante de la clase fue la asignación de los cursos y horarios. A mí me tocó dar el curso de Matemáticas Básicas para segundo año los Lunes y Miércoles de 5:00 a 6:30 pm. Ésta no fue mi primera opción, pero mínimo me tocó el día y hora que quería, así que no me puedo quejar.

En la comunidad

Dos mujeres y un camino (8), o bueno, en realidad éramos 5 mujeres y muchos caminos, pero sólo uno era el correcto y por suerte ¡lo encontramos!. Fuimos las últimas en irnos y, naturalmente, las últimas en llegar a la incubadora. Ya estaban todos adentro cureoseando por las instalaciones, algunos incluso se metieron hasta el baño. 

Llegando a la incubadora.
Entrando, la recepción.

El salón de danza (el patio) y la compu-aula.
Mis compañeros recorriendo las instalaciones. Algunos otros discutiendo todavía los horarios con
¿Yunier? ¿Yumier? ¿Yurier? (alguien dígame como es) quien se encarga de coordinar la incubadora.
El área de escritorios y los dos salones (a mí me toca dar clases en el de la derecha).
Mis compañeros, compañeras y yo, entusiasmados por el proyecto.
La incubadora se encuentra en la Colonia Industrial el Palmito, cerca de dos tiendas Oxxo en contra esquina (dato de referencia importante). Intenté buscar información del INEGI acerca de esta comunidad; sin embargo, lo único que encontré fueron casas en venta y notas periodísticas sobre crímenes y balaceras publicadas en Noroeste y El DebateNo se preocupen, esto no me desanima (y espero que a ustedes tampoco).

A pesar de la fama de la colonia, el lugar me pareció bastante tranquilo. Claro, no voy a salir a caminar a la media noche por ahí (especialmente por la escasez de alumbrado público), pero en el día ¿por qué no? Las calles (sin pavimentar) están pobladas de árboles y la zona se encuentra rodeada de muchas escuelas, tanto primarias como secundarias, cuyos alumnos son el principal “mercado” de nuestra incubadora.

Una vez habiendo recorrido las instalaciones, y acompañados de “Yu__ier”, nos dispusimos a ir a volantear a las escuelas para promocionar los cursos que se impartirían en la incubadora. Éste fue nuestro primer contacto con la comunidad y debo decir que la respuesta de la gente, sobre todo de los niños, me sorprendió. No fue para nada lo que esperaba… ¡fue mucho mejor!

Al momento de entrar a los salones y platicarles (muy a nuestra manera) de los cursos, fuimos bombardeados por niños llenos de preguntas (muchas de las cuales no sabíamos la respuesta). Al repartir los volantes, todos los niños parecían desesperados por conseguir uno, cual si fuera dinero. Fuera de los salones los niños se amontonaban para escuchar lo que tenías que decir, e incluso algunos comentaban ya haber asistido el año pasado o que ya se habían inscrito en tal o cual curso. También hubo papás que se nos acercaron a pedir más información pues se encontraban muy interesados.

Escuchando atentos las instrucciones de la maestra.
Llegando a la primera primaria.
Recorriendo los salones.
Platicándoles sobre los cursos.
Rumbo a la otra primaria.
Llegamos ya a la hora de la salida, pero alcanzamos a repartir los últimos volantes.

La reacción de la comunidad hacia la incubadora hace evidente que esta gente confía en nosotros. Ciertamente, los niños y papás de El Palmito tienen grandes expectativas ante este proyecto y esperan MUCHO de nosotros. Pero esto no debe de asustarnos, ¡sino todo lo contrario! Debe motivarnos a dar lo mejor de nosotros para no defraudar a toda la gente que está creyendo en nosotros (léase: niños, papás, maestros, compañeros, el Tec, Bancomer, el vecino, el perro, ¡el mundo!). 

Si ellos creen en ti ¿por qué tú no?


Fuentes Consultadas:

"Un muerto y un herido en una balacera en El Palmito." El Debate. 24 de Enero de 2013 <http://www.debate.com.mx/eldebate/movil/Articulo.asp?IdArt=9058137&IdCat=6087>.

Martínez, Ernesto. "Matan a un hombre en la colonia Industrial El Palmito." Noroeste. 01 de Julio de 2012. 24 de Enero de 2013 <http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=784751&id_seccion=>.

miércoles, 16 de enero de 2013

Semana 1: Primeras impresiones.

Dentro del salón de clases

En nuestro primer día de clases y saltándose la típica introducción en donde todos se presentan, la maestra se apresura a explicarnos que esta materia debe verse como dos cosas separadas pero relacionadas: el trabajo en clase y el trabajo en la comunidad. Razón por la cual este escrito (y los futuros) se encuentra dividido en dos. De esta manera podré redactar mis experiencias desde dos escenarios diferentes.

Una vez hecha la aclaración, la maestra prosigue a explicarnos la dinámica de las clases, pero no de las clases que estábamos recibiendo sino de las clases que serían impartidas por nosotros mismos en la incubadora social de nuestra universidad. Aquella noticia no fue ninguna sorpresa para nosotros, pues semestre tras semestre hemos escuchado de boca de nuestros compañeros más grandes todas las historias, peripecias, aventuras, quejas y leyendas urbanas acerca de esta materia y de las clases que deben impartirse para poder acreditar las 60 horas de servicio social que vienen “incluidas” en el curso.

Asimismo, en el combo también se incluye un blog (este mismo que me encuentro escribiendo), el cual forma parte importante de nuestra calificación (como todo lo demás). Este peculiar requisito causó revuelo entre todos nuestros compañeros, pues si bien sabemos lo que son los blogs, jamás nos hemos detenido a ver cómo funcionan (mucho menos a escribir uno, cosa que ya no me parece tan difícil).

Entre dudas y estudiantes confundidos, asustados y/o resignados en mi mente surgía la pregunta: ¿De qué cosa puedo dar clases para no sufrir (tanto), ni hacer sufrir a mis alumnos? Lo cual nos lleva a la segunda parte de esta reflexión…

En la comunidad

Debo confesar que la sola idea de ser maestra desata en mí una flojera inmensa, además de una pizca de angustia pues no soy la persona más paciente del mundo a la hora de explicar y considerando que los alumnos son niños… ¡ya se imaginarán!

Sin embargo, la idea de contribuir en algo (por más mínimo que sea) a la educación de mi país es lo que me motiva a dar lo mejor de mi hacia este proyecto. A pesar de todos los contratiempos que sé que pueden existir, acepto el reto y me comprometo a cumplirlo de la mejor forma posible, pues si algo creo firmemente es que “A quienes mucho se ha dado, mucho les será exigido.”  ~ John F. Kennedy.



Introducción.

“Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.”  ~ Platón.

Bajo esta frase se resume el objetivo del nuevo curso que empezamos este semestre: Responsabilidad Social y Ciudadanía. En un intento por mejorar la calidad humana de sus egresados, nuestra institución imparte dicha materia a todas sus carreras. El siguiente blog es una bitácora, semana a semana, que narra mis experiencias, aventuras, pensamientos y percepciones conforme transcurre el curso.